El principio de una crisis y el fin de una nación

El principio de una crisis y el fin de una nación

05/01/2017

Cuando una empresa se va a la bancarrota es porqué ya no tiene forma de subsanar sus pasivos, es decir, sus deudas. En ese momento la empresa se declara en bancarrota mientras busca una forma de reestablecer su deuda a cero. Esto puede suceder de varias maneras como la adquisición por parte de otra empresa, una reestructuración de la deuda con los agentes a los que se les debe o una reinvención de su producción que genere un nuevo flujo de ingresos que dé con que pagar la deuda.

Los países funcionan de manera similar a una empresa. Estos tienen ingresos por parte de impuestos, bienes, servicios y muchos otros rubros. Los egresos son diversos, pero en la teoría los ingresos anteriores deben de subsanar los egresos. Esto en muchos casos no pasa y en general los países necesitan formas de adquirir fondos.

La llamada deuda pública es un instrumento de los gobiernos para tener fondos en momentos en los que los ingresos no pueden subsanar los egresos. Este instrumento puede ser usado por diversos gobiernos desde estatales hasta nacionales. Esta deuda puede ser en forma de bonos de deuda a ciudadanos, deuda externa a otras naciones o deuda externa a entidades financieras.

En algunos casos existen países que no tienen un buen historial financiero o están en algún tipo de crisis por lo que recurren al Banco Mundial o alguna entidad financiera global.

Sea cual sea el caso la deuda pública es un tema delicado, ya que de no poder ser subsanada puede provocar serios problemas para un país. Estos problemas pueden desembocar en una crisis financiera. El problema para los países es que a diferencia de una empresa estos no pueden ser comprados y las crisis se extienden hasta generar situaciones de gran riesgo para regiones completas como guerras o éxodos masivos.

Cuando un gobierno no puede solventar su deuda pública, entra en fase de déficit. En algunos casos los países recurren a la inflación para subsanar su deuda, pero es una jugada riesgosa. Esto se hace mediante la impresión de billetes, pero se tiene que tener cuidado. Otros factores pueden afectar a la inflación, si la población empieza a transformar sus fondos a monedas más estables que la nacional puede provocar que la inflación se dispare y se convierta en hiperinflación y la moneda nacional pasa a valer prácticamente nada. Ejemplos de esto los vivió Alemania después de las dos guerras mundiales y Zimbabue en 2006.

Normalmente una inflación desmedida va de la mano de una crisis seria de deuda. El gran problema de una deuda nacional es que ningún gobierno está obligado a pagar su deuda. Aunado a esto el artículo 2 de la carta de las Naciones Unidas prohíbe el cobro de deuda en forma de guerra.

En muchos casos países que no pueden pagar simplemente entran en una debacle terrible. Guerras civiles y hambre son algunos ejemplos. Numerosos países de África no pueden solventar su deuda, pero esto no es gran problema para las naciones ya que la deuda no es sustanciosa. Estados Unidos mantienen actualmente la deuda externa más grande, y si este país llegara a no poder solventarla, entonces habría serias repercusiones económicas. Economías fuertes normalmente tienen forma de solventar esta deuda, pero cuando la economía nacional está ligada directamente a otro país como en el caso de la Unión Europea, tener países que no pueden solventar su deuda se convierte en un problema. Un claro ejemplo de esto es Grecia, España, Italia, Irlanda y Portugal con Alemania, Francia y otros países de la Unión Europea.

Países como Grecia, que se endeudan siendo miembros de una organización multinacional, normalmente salen a flote eventualmente con ayuda de otras naciones. El problema son la gran cantidad de países como Venezuela, Argentina, varios africanos y algunos países de Asia y Europa que, por no solventar sus problemas económicos, están sumidos en guerras civiles eternas, hambruna y crisis sociales.

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