The Beautiful Game

The Beautiful Game

17/05/2017

El futbol es, sin lugar a dudas, el deporte más propagado en todo el planeta. Hordas de fanáticos se reúnen religiosamente todos los fines de semana, en diferentes estadios, en una vorágine deportiva mejor conocida como jornada de liga. Estadios llenos, cánticos de apoyo, gritos ensordecedores de “gol”, el festejo posterior en un bar, restaurante o pub (si eres inglés). Cuando eres un fan del Beautiful Game y estás a medio grito de “gol” viendo a México en el Azteca, tiendes a olvidar los molestos temas que van de la mano como: los casos de corrupción de la FIFA, las deudas millonarias de los equipos o, en mi caso, el descenso.

Aprovechando que el futbol está a semanas de finalizar en la mayor parte de mundo (en las ligas que importan, #MLS) y que durante los siguientes dos meses tendremos que consolarnos con la Copa Confederaciones mientras aguantamos un largo año más para la máxima justa, es decir la Copa del Mundo, es pertinente tener una breve discusión acerca de la forma en la que operan los equipos de futbol.

Contrario a lo que las personas normalmente creerían, un equipo de futbol es igual a una empresa. Como tal, tienen ingresos y egresos constantes. El común denominador de las personas cree que, en cuanto a temas de dinero, los equipos de futbol solo tienen que preocuparse por los jugadores que compran o venden en los mercados estival e invernal. El hecho es que hay mucho más detrás del tema y, aun cuando no es tan mencionado, hay deudas dentro del mundo del futbol que hacen que los equipos se vayan a la bancarrota, pero de eso más adelante.

Enfocándose en un tema mucho más empresarial, como cualquier industria un equipo de futbol, y de cualquier deporte para fines prácticos, tiene una lista de ingresos y una de egresos.

En el caso en cuestión, los ingresos de un equipo se reducen a tres cosas.

Las entradas que se venden para los partidos que ademas representan el porcentaje más bajo de los ingresos. Anteriormente este rubro era la principal fuente de ingresos, sin embargo, con la comercialización de los deportes, esto cambió de forma drástica.

El siguiente rubro de ingresos para un equipo son los derechos de transmisión. Este tema varía de país a país ya que estos derechos son vendidos y repartidos no por los equipos sino por las federaciones nacionales. La forma en la que este dinero es repartidos son reglas que estipulan las federaciones y se reparte en gran medida dependiendo del rating que generan los partidos. Esto implica que equipos como el Barcelona o el Real Madrid en el caso de España reciben diametralmente más dinero que el Granada o el Málaga. En al caso de la liga inglesa, el dinero está repartido de forma más equitativa por lo que los equipos reciben cantidades muy parecidas sin importar su rating.

El tercer y mayor rubro de ingresos es por medio de patrocinios. Esto no solo es en relación a quien les fabrica los uniformes sino a quien les patrocina prácticamente de todo. Desde los letreros de las playeras hasta los sillones del estadio, en el mundo del futbol prácticamente en todos lados hay lugar para poner el emblema de una marca.

Con respecto a los egresos, la lista es interminable. Empezamos con el más grande, que son los sueldos de todo el personal, incluyendo los millonarios sueldos de los jugadores y del cuerpo técnico. Seguimos con el mantenimiento de las instalaciones como el estadio y los campos de práctica; fichajes de jugadores nuevos también representan una fuerte fuente de egresos. De esta manera se puede seguir con la lista, pero el hecho es que las finanzas de un equipo de futbol son un reto de proporciones monumentales, considerando que para los equipos chicos es un problema conseguir buenos patrocinios.

Este delicado balance se puede ver fracturado de año a año. Las fluctuaciones anuales que tienen los equipos en las tablas generales, en las competencias internacionales y en muchos ámbitos, puede provocar años con ingresos terribles. Simplemente, el rating de un equipo puede ser seriamente afectado por no entrar a las copas continentales como la Champions League o la Copa Libertadores.

Estas eventualidades hacen que los equipos pidan préstamos para solventar sus deudas inmediatas. Esto es un tema que se puede tornar complicado. Con las fluctuaciones de ingresos de los equipos año con año, es difícil que un equipo solvente sus deudas de un día para otro, y pueden pasar años en los que las deudas se acumulan. Aunado a esto, está el tema de que algunos equipos tiene más de un dueño e incluso, algunos como el Real Madrid o el Manchester United, están en bolsa por lo que el conjunto de accionistas hace que le pago de la deuda sea un tema difícil para las directivas. En casos extremos, un equipo se puede ir a la bancarrota y en muchos casos la venta de activos no es una opción, ya que los estadios son propiedad de las ciudades sede o de terceros. En casos de este tipo, los equipos entran en un proceso similar a la bancarrota y salen a la venta. Equipos famosos como el Rangers de Glasgow, la Fiorentina o el Portsmouth han estado en esta situación. Los primeros dos fueron rescatados y regresaron a las canchas, otros como el Portsmouth no corrieron con tanta suerte por ser un equipo de menor categoría.

Hace un par de años salió un estudio en el que prácticamente todos los equipos de la liga inglesa tenían una deuda considerable. El Chelsea fue de los pocos, si no es que el único grande, que se salvó, ya que su dueño, Roman Abramovich, absorbió todas las deudas que tenía el equipo cuando lo compró. Haciendo que la deuda técnicamente sea del equipo con su dueño (legalmente si deja de ser el dueño, la deuda se restablece) por lo que el Chelsea figura como un equipo sin deuda.

La UEFA, el órgano rector del futbol europeo, publica todos los años, en enero, un estudio de las finanzas de los equipos. En este estudio está perfectamente estipulado cuanto deben los equipos y esto puede ser algo impresionante: las cifras van desde 100 MMD hasta casi 500 MMD en deuda neta. Manchester United encabeza la lista, seguido del Benfica, Inter, Valencia y Barcelona. Destacados también están el Real Madrid, el AC Milan, la Juventus y algo más abajo el Liverpool. Parece ser que ninguno de los equipos favoritos de alguien se salva.

Es pertinente decir que esto es un problema a nivel mundial, no solo en Europa. El futbol mueve masas, pero esto no significa que el dinero no sea un problema para la gran mayoría de los equipos de futbol. Comprar un equipo de futbol puede ser el sueño de muchos millonarios en el mundo. Esto puede probar ser una de las peores inversiones de toda tu vida. Si no, vean al dueño del Málaga, el Sheikh Abdullah Al Thani, quien estuvo a punto de vender el equipo hasta que, en un derroche de habilidad, llegó a semifinales de la Champions League el año pasado.

¿TIENES UN PROYECTO EN MENTE? CUÉNTANOS