De pequeño a grande, de sencillo a complicado

De pequeño a grande, de sencillo a complicado

15/06/2017

Es claro que todas las empresas y negocios conllevan cierta dificultad, pero aparte de esta dificultad con la cual estos cargan, lo negocios siempre pueden volverse más complejos o sencillos según la persona que los: trabaja, opera o maneja; quiera. Explicando un poco mejor este punto, me refiero a que una empresa puede funcionar por medio de procesos y protocolos sencillos, es decir, recibo mercancía, la exhibo y vendo.

Parece simple, pero detrás de esto los procesos se complican de sobre manera, para poder pedir la mercancía lo tengo que hacer con una semana de anticipación y dar un adelanto, solamente se envía mercancía una vez al mes entonces debemos planear la venta de todo el mes o esperar para hacer un pedido al siguiente mes. Mi proveedor entrega en planta por lo que hay que contratar un transportista y esto conlleva buscar tarifas o calendarios de entrega para minimizar costos, etcétera, etcétera. Estas y mil razones pueden ir sumándose para al final tener una operación sumamente complicada y marañosa.

Ahora imaginemos una empresa pequeña que empieza teniendo esta operación sencilla. Consiste en vender sobre catálogo u organizar un pedido y entrega, pero esta empresa empieza a crecer y decide que para mejorar sus ventas el catálogo no es suficiente, en este momento el empresario renta un local para exhibir productos para que los clientes puedan ver la mercancía directamente. El siguiente paso es mejorar los tiempos de entrega, entonces se implementa una bodega en donde se tendrá inventario para entrega inmediata. De esta forma estamos agregando dificultad a la operación que solía ser sumamente sencilla.

¿Qué pasará cuando la operación sea más compleja de lo que este empresario puede manejar? ¿Cómo sabremos que tenemos inventario que no se ha movido en tiempos largos? ¿De qué manera tenemos control de que el material no se pierda? Muchos problemas pueden llegar con el crecimiento descontrolado de un negocio.

En muchos de los casos con los que tratamos en Arcus, son empresas que tienen un estilo de operar similar al descrito anteriormente. Las empresas crecen y cuando se dan cuenta de que hay algo que se está saliendo de las manos entonces quieren integrar un sistema o alguna solución que les ayude con este control, cuando en realidad estas soluciones no deberían resolver un problema sino acompañarnos en el crecimiento y no dejarnos que esta operación llegue a descontrolarse para creer que hasta ese momento es necesario implementar un sistema.

Es preferible crecer una operación la cual se ira complicando dentro de un ambiente controlado por el sistema, y en el momento en que nuestra empresa tenga un tamaño considerable, entonces está funcione dentro de las medidas con las que ya siempre se ha trabajado, en lugar de cambiar e implementar protocolos y formas de trabajo diferentes a las que todo el equipo está acostumbrado.

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